23 de mayo de 2008


Anoche no podía dormir. Y a las 3 de la mañana descubrí esta foto en el ordenador. Fue hace 12 meses y 12 días, en Vernazza (una de las Cinque Terre, de la costa de la Liguria)

Recuerdo perfectamente mis pensamientos mientras estaba ahí sentada. Esos pensamientos a los que me aferro cada día, para no perder(me)

18 de mayo de 2008

Isa me llamó el miércoles. Yo estaba viendo "Caro diario", en el momento en que Moretti se encuentra con Jennifer Beals dando vueltas con su Vespa.
Le dije que me había interrumpido la película, que estaba buscando los Scritti corsari de Pasolini. Ella acababa de colgar los hábitos de su última misión en Madrid, corona y jarra de sangría incluida.
Los capuletos en pelotas la perseguían, pero ella era más rápida (dejó el gimnasio y el breikindans para el Chiquilicuatre, y se dedicó en cuerpo y alma al yoga facial, que demuestra sus efectos).
Volvimos a la "vita da mediano" y recuperé mi conexión a internet, Jennifer Beals no pasea por Roma bajo el sol, sino que es marchante de arte en una serie de lesbianas. El amante menguante no entiende ni jota de arameo. Hablando de jotas, el Zaragoza ha bajado a segunda, el Numancia a primera. Llevo tres semanas hecha una piltrafa y me he vuelto sindicalista.
Hace tres semanas una de las personas más importantes de mi vida (la que más, me atrevería a decir) estuvo a punto de morirse (sin avisar ni nada), pero aún con esas la gente sigue amarrada a sus estúpidos "lo quiero para ayer".
El viernes fuimos a ver el concierto de Antonio Noteconozco, pero por suerte cuando llegamos ya se había acabado y nos atrajeron sin remedio las casetas del PCE con sus camisetas republicanas y sus chicas guapas vendiendo cerveza.
La gente se rodea de idiotas. Y es una pena que se den cuenta tarde.
Presiento que habrá cambios en EF. Pero he decidido que no me sale del coño quedarme callada.
Se acerca la feria del libro y sólo ver a Peri Rossi conseguiría sacarme de este estado de aletargamiento general.

16 de mayo de 2008



15 de mayo de 2008

Tornar'

Muy bien. Vuelvo por aquí.
A veces la vida es una puta mierda, y te trata peor de lo que tú crees que te mereces, pasas por baches más o menos absurdos, te agobias, te estresas, te pide más de lo que puedes darle, te encuentras con imbéciles, o te echas unas risas enfrente del Congreso de los Diputados.
Puede ser que te echen de antros de mierda, que te den ganas de llorar cada cinco minutos, que seas la friki-feminista-antitaurina del trabajo (y menos mal que apenas te conocen), o que nadie te tome en serio. Puede ser que tu vida no cambie o cambie a cada instante. Que sueñes con ir a Argentina (cuando no está lejos precisamente la posibilidad de irte a vivir allí) o con la chica que te pone las copas.
No soporto las faltas de ortografía, y nunca me miro al espejo. Estoy harta de la autocomplacencia, de las miradas de soslayo, de volver a sentirme de segunda división. Como el Numancia subo a primera, y me importa un rábano lo que me encuentre en el camino.
No soporto a personas que cambian la vida de otras personas, que a su vez cambian la vida de otras personas. Y en algún grupo me incluyo, claro.
No creo en dios, ni en las justicias profesionales. Tampoco en los que amenazan con denunciarme todas las semanas. Me rodean los "haber" en lugar de "a ver", y no lo saben. Llegan facturas de Orange.
Estoy cansada, y a la vez estoy furiosa, peleo cada pelota como una final de un campeonato. Me sube el nervio, voy a por todas. Lo quiero todo.
Leo mucho más que escribo, y no escribo versos ñoños para la autocomplacencia de los idiotas.
La primavera viene dándome hostias. Y yo la esquivo.