31 de agosto de 2008

Novedades. Libros y más

- Los zapatos que compré el 22 de marzo no me van a durar toda la vida. Exactamente han durado medio año (y son los más caros que me he comprado en mi vida). Tendré que comprar otros.
- La moto, de momento, va a esperar (aunque he leído tantos foros de motos que las medio distingo a simple vista y tengo una idea muy ajustada de lo que quiero). Pero de momento, esperamos.
- He leído el mejor libro, de momento, de todo el año: Kafka en la orilla, de Murakami. Es tan bueno y bonito que mañana mismo lo voy a releer. Nota: siento ser la típica pedante de "estoy releyendo tal y pascual", pero es verdad, lo voy a leer dos veces en una semana. También leí El economista naturalista, de mi viejo amigo de la universidad Robert Frank (además, lo recomendaba en la contraportada otro viejo amigo de la universidad, Robert Solow). Y aunque sólo fuera por las horas que me pasé estudiando los libros de estos dos Robertos, me lo leí. Curioso.
- Ese libro (el de Murakami) me lo recomendó un profesor de Génova, un romano con el que hice buenas migas hablando de Roma y de literatura. Me dijo que ese libro le estaba cambiando la vida, así, de manera dinámica (que no estática). Me gustaría poder discutir cosas de ese libro con alguien más cercano, pero el entorno es lo que tiene.
- El filósofo romano que me recomendó ese libro me recomendó unos cuantos más (aunque se iba tropezando en sus recomendaciones con muchos que ya me había leído): Gli indifferenti de Alberto Moravia (estoy terminándolo, pero considerando que el tipo era un cabrón que metió a su mujer en un manicomio para librarse de ella... y que su mujer, Elsa Morante, escribió la fantástica novela La storia ambientada en Roma y en la II Guerra Mundial... pues digamos que soy un poco antiMoravia ahora mismo y no voy a emitir juicios contra el cabronazo ni contra sus libros...aunque puedo decir que me gusta -mucho- más La storia). También me recomendó Ragazzi di vita de Pasolini (leeré seguidos éste y Scritti corsari, que conseguí en la Feria del Libro de Madrid) y la Conscienza di Zeno de Svevo (también a la cola). Asimismo me leí otros cuantos libros, Io uccido de Giorgio Faletti, y un libro sobre Vasco Rossi y otro sobre mi muy adorado Roberto Benigni. Aunque para hacer honor a la verdar, diré que el romano y yo somos de gustos tan parecidos que todos los libros que me dijo (estos que he mencionado y otros más que no compré) los tenía yo apuntados.
- Adoro a ese hombre: Roberto Benigni. Tiene un puto humor que me enamora. Vi Il mostro y Pinocchio en el último mes. Un crack. Moretti también tiene un humor que me gusta, pero le acompaña un halo de tristeza que me deprime por momentos.
- Luego llegué a la sabia conclusión de que he de elegir mejor mis lecturas. Dado que puedo llegar a leer unos 50-60 libros al año (pero no más), no puedo permitirme el lujo de leer mierda. He de seleccionarlos de forma más cuidadosa.
- Hoy me compré una bolsa de deporte y algo de ropa deportiva. Voy a culturizarme también en esto.
- Relacionado con lo anterior, recomenzaré la dieta tan pronto vuelva de las vacaciones de septiembre (para los que se han perdido: en junio perdí 6 kg, pero necesito perder más. Y es una necesidad, no una paja mental).
- He decidido volver a luchar contra el inglés.
- También he decidido seguir en EF al menos un año más. Veremos si ellos quieren que siga un año, por otra parte. Después tendré que ver posibilidades, si encuentro algo mejor y todo el etc.
- He tomado otras decisiones de ámbito más personal, por ahora me las guardo. Ya iremos desgranando las situaciones de la forma más cómica posible.
Como media humanidad, tengo la sensación de que el año (y las good resolutions) comienzan en septiembre.

28 de agosto de 2008






Milán, Venezia, Génova, Cinque Terre (esta vez en tren.... no es lo mismo), Pegli, Nervi....
Estuvo muy bien. Que me pidan que me quede dos semanas más, también.
Que me digan que podría ser una "bravissima" profesora de italiano y de español donde quiera, también.
Volvemos en septiembre. No se pierdan la publicidad.

1 de agosto de 2008

Noches de cafeína

El último mes está lleno de noches de cafeína. No por ello me he aislado de la "desaceleración" que asola a nuestro "país". Valga el poster central de El Jueves para hacernos tontamente a la idea de lo que ocurre, el Homo Zapateriensis del que habla. Y digo tontamente porque el pobre de ZP lo "único" que ha hecho mal ha sido crear confusión y tardar en admitir (por motivos electorales, claro) lo que los más agoreros venían/veníamos pensando desde 2006.
No hablo de la manipulación de la opinión pública. ZP no decide el Euribor. ZP no sabía hace 7 meses si tenía su hipoteca a fijo o a variable (¡).
Tampoco hablo de las personas que han comprado un piso metidos en ensoñaciones de que un par de sueldos mileuristas pueden pagar una hipoteca de 300.000 euros (y ampliarla, y seguir llevando ropa de marca, salir a comer fuera, pegarse buenas vacaciones varias veces al año, y un largo etc). El españolito medio ha pensado que todo valía, y que podía vivir por encima de sus posibilidades. Aunque, a veces, vivir por encima de esas posibilidades significase ponerse una soga al cuello.
También está el españolito que piensa que "no va a comprarse un piso en la puta vida" y que ahorra tristemente lo que puede, pero tan lentamente que no le da para comprarse la moto de sus sueños (es mi caso). Y que a pesar de no tener que pagar alquiler ni facturas sabe que a partir de septiembre toca ahorrar más, rezar a quien sea para que "se quede como está", y olvidarse de ciertos lujos que hoy en día se permite.
Uno de esos últimos lujos es mi próximo viaje a Italia, 10 días en Génova. Lo tomaré con muchísimas ganas.
Y escribiré. De este invierno tan largo, de los miércoles del Fulanita que están por llegar. Del verano que durará hasta el cumpleaños de Patri. De la ginebra con lima que le voy a pedir la próxima noche que la vea sirviendo copas.